miércoles, 17 de marzo de 2010

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A mis Amiga de la infancia:

Cuando hablaba de las trabas que inconcientemente nos ponemos, hacia referencia a lo siguiente:
La Materia (cuerpo mental, emocional, físico y etérico) y
La Luz (espíritu, energía divina, Ser Superior, Dios, o como quieras llamarle) se interrelacionan, ya que forman parte de esto que somos cada uno.
Desde este punto de vista, la enfermedad, el dolor, el sufrimiento (como síntoma), sería:

La materia se resiste. La luz prosigue.
La materia organiza la reacción. La Luz prosigue.
La materia no encuentra al enemigo para la lucha. La Luz prosigue.
La materia se vuelve contra sí. La Luz prosigue.
La materia ve la destrucción. La Luz prosigue.La materia comprende. La Luz prosigue.
La materia se rinde. La Luz prosigue.
La materia es revitalizada. La Luz prosigue.
La materia acoge el encuentro con la Luz. La verdadera Vida comienza.Ángeles y dioses extienden sus manos. Y los puros consiguen tocarlas.

El sufrimiento no viene de las situaciones; viene de tus pensamientos acerca de las situaciones. DE COMO LOS PENSAMIENTOS JUZGAN LA SITUACIÓN, y es esto lo que produce el sufrimiento.

Y de allí las enfermedades son síntomas de los dolores del alma.

Estamos tan identificados con los pensamientos que para nosotros cada uno de ellos es la absoluta verdad. Y todo el sentido de quienes somos se halla vinculado a ellos.
Hemos perdido la conexión, la profundidad de nuestro ser, por perdernos en los pensamientos, que nunca dejan de fluir.
Nos identificamos a tal punto con ellos que nos convertimos en nuestros pensamientos. Somos nuestros pensamientos y los pensamientos se hallan condicionados por el pasado.
Nuestra identidad, nuestra historia personal, nuestra historia del yo, está construida desde allí. Hemos reducido nuestra identidad a eso, a una pequeña historia.
Y ese falso yo mental es lo que llamamos "ego".
Lógicamente ese falso yo vive en un estado permanente de insatisfacción, siempre o casi siempre le falta algo a su vida...y busca la salvación -curación, en el momento próximo. Nos decimos, después, mas adelante, cuando pueda, ... En el futuro.

Quedamos atrapados en la conciencia de los objetos.

Cada pensamiento es un objeto que surge de la mente y después se desvanece y luego surge otro y se desvanece. Y cada uno nos capta.
Es lo que se llama la conciencia de los objetos, y para el mundo no existe otra cosa. Nos vemos a nosotros mismos como objetos mentales.

El ego significa: "he creado un objeto", y dice "ese soy yo".
El objeto consiste en pensamientos. Yo y mi vida. Yo y mi historia, y en las emociones que acompañan estos pensamientos del yo, (del yo mental, un objeto mental).

Y pensamos que eso es todo lo que somos.

Hemos perdido el contacto con la dimensión profunda del ser, de lo que somos... avanzar hacia una nueva conciencia..., de darnos cuenta..., de saber vivir..., de transformarnos...
No digo que este proceso sea fácil, solo SE que es posible.

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