Siento escribir a todos aquellos que me dieron su Amor y me acompañaron hasta hoy…
A Dios…al creador de todo lo que es, fue y será…
Hoy mas que nunca necesito vivir en el ahora.
No puedo seguir mas atada a los "tengo que…" o "deberías...". Necesito y quiero escuchar tu voz para que me lo recuerdes todos los días de mis días de aquí en más.
Corro el riesgo de quedar atrapada en el velo de maya que a diario se teje a mi alrededor.Una sutil trama de afecto, amor, buenas intenciones, a la cual en este momento no me siento en condiciones de pertenecer.
Necesito tiempo y un espacio para mi en donde pueda dar lugar que a diario a mis fantasías, alegrías, frustraciones y dolores.
Me siento infinitamente cansada. Con un cansancio muy antiguo de millones de años y deseo descansar.
Sentarme a contemplar, ha escuchar tu vos. A ver, a sentir como pasan los días sin tener ninguna responsabilidad ni compromiso con nadie. Solo con mi misma.
Gracias Dios por escucharme y concedérmelo.
Amen.
A mis hijos…
Mis queridos:
Si me ven llorando no se detengan; tampoco se aflijan, simplemente alégrense porque estoy viva.
Si me ven llorando no se detengan, rodéenme con sus brazos y permanezcan junto a mí porque la vida está sucediendo.
Si me ven llorando no se detengan, en un rato pasará y reiremos juntos.
Si me ven llorando no se detengan, es la sangre que circula, son lágrimas que transforman tanto dolor interno.
Si me ven llorando y quieren lloran conmigo, lloren conmigo.
Si me ven llorando solo esperen y la magia comenzará a ocurrir y las lágrimas regarán la tierra y crecerán flores y vendrá la luz.
Si me ven llorando no se detengan, dejen que las nubes desaparezcan transformadas en lágrimas y que mi felicidad se exprese.
Déjenme, ser, sentir, llorar, reír, amarlos, amarme.
Sentir la vida, morirme con ella y renacer en cada lágrima.
Si me ven llorando no se detengan y juntos llegaremos a la nada, a ese espacio, vacío, a ese instante de eternidad… y allí celebraremos ustedes y yo, la existencia toda, el amor infinito, la eterna unión.
A mis Amigos…
Cuando decidí vivir en Capilla del Monte, todo fue tan sorpresivo y rápido que cuando me dí cuenta ya había partido sin despedirme.
Quiero agradecerles desde el corazón toda la compañía que me brindaron cuando me sentí muy sola y sin apoyo. Ustedes lo entendieron. Gracias.
Ahora me siento bien, con ganas de seguir. Puedo reconocer que extraño a mis hijos; todo no se puede. Al momento de elegir hay que poder discernir entre lo bueno y lo mejor y muchas veces, no es fácil, sobre todo cuando está en juego los afectos.
Se que ellos están bien y tienen toda una vida por delante que recorrer y lo deben hacer solos… en compañía de ellos mismos. Y es todo un aprendizaje.
Siento haber hecho lo mejor. Me dí cuenta que estaba enfermando y mi intención no es terminar tomando pastillas para evadirme por sentir tanta angustia y dolor acumulado durante tanto tiempo. Vivir anestesiada no es para mí.
Cumplí un ciclo, había obedecido sin chistar todos los mandatos, familiares, sociales, religiosos…Me casé, tengo hijos, planté un árbol, escribí un libro, trabaje, trabaje y trabaje…, además de otro montón de obligaciones que cumplía como autómata. Pero no era feliz.
En estos últimos años, me daba cuenta, cada día, con mayor insistencia, que la vida tiene otro sentido y que debía encontrarlo. No vine al mundo para correr detrás de un montón de cosas que supuestamente me iban a dar la felicidad (marido, hijos, trabajo, bienestar económico etc.etc.etc.). Esta nunca llega y cuando lo hace es efímero el momento.
Me estaba poniendo vieja, fea y amargada. Me estaba muriendo por dentro y por fuera. Y eso no quería para mí.
Estaba buscando respuestas en el lugar equivocado. Se trata de encontrarlas adentro de mi, de ir al encuentro de lo desconocido, de tener coraje, de mirar al abismo. De atreverme a ser libre por primera vez.
Es un gran vacío, como un basto cielo, sin límites. Es darle la bienvenida al mas allá. Y entonces esa sensación de muerte se derrumba y comienzo a sentirme realmente libre. Es un salto quántico. De una forma a otra, de un espacio a otro, de un tiempo limitado a otro sin límites.
Y es maravilloso.
“Mi barco había llegado a puerto.
Había llegado el momento de partir a un nuevo viaje. Era tiempo de echar un vistazo a todo lo que había sucedido.
Antes de embarcar tenía un gran deseo. Ver como había sido mi vida. Ha sido rica con miles de kilómetros. Ha habido éxitos y fracasos. Ha habido placer, ha habido dolor, ha habido miseria y ha habido felicidad, alegría y amor.
Aún me queda por hacer lo más importante.
Dejar que através del Espíritu fluya cada día mas alegría, mas Amor y Paz.”
Además, dibujar, pintar, hacer garabatos, danzar, escribir…y muchas otras mas que se irán sumando a medida que crezca mi intuición y mi creatividad…
martes, 16 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario